martes, 19 de julio de 2011

los azules halucinantes de Matisse



han dicho que el azul es el color que más matices tiene, han dicho que el azul tal vez por ser el color del cielo y el mar, es el color del infinito, hay miles de maneras de contemplar el arte de un gran creador, les invito a seguirle el rastro a los azules de Matisse...


Dedicado a Manuel, mi hijo en el inicio de su segunda década de azules...






































el artista, Henri Matisse



autoretrato



fotografía de Matisse (claro en blanco y negro)


Heredero inmediato de Cézanne. A sus contemporáneos no le debe nada: Hizo su propio legado. Esa sensibilidad, la reacción emocional peculiar como ve, es su gran regalo. Nadie sentía el universo visible apenas como lo siente Matisse. Porque, además de esa energía mágica de la creación, Matisse nos bendijo con su sensibilidad extraordinaria de reacción y tacto, es un gran artista. Matisse es considerado por muchos mejor pintor que Picasso. Sea eso como sea, de Matisse poco o nada se aprende, puesto que confiaba solo en su sensibilidad peculiar. Si usted quiere pintar como él, siente lo que él siente, lo conduce a las extremidades de sus dedos, por lo tanto sobre su lona, y allí es que lo expresas. Matisse es capaz de grabar, con un gesto exquisito y no mucho más, apenas el olor de algo bueno para comer.

Matisse no es pájaro de melodía espontánea. Matisse es artista puro.

3 comentarios:

Azul POR ROSARIO ROMERO dijo...

Dice Kandisnky que cuando el azul está a punto de hundirse en el negro, produce dolor, un dolor casi inhumano y así lo confirma Van Gogh en su última obra Campo de trigo, en la que unos cuervos acechantes nos hunden en el peor de los presagios. Símbolo de realeza, tristeza, misterio y pureza. Bellini y Tiziano nos paralizan con sus exuberantes azules y Picasso nos trasmite una nostalgia infinita en su Viejo guitarrista. En la Edad Media era el pigmento más preciado de todos, más caro que el bermellón y que el propio oro.

¿Qué tiene el azul?

El lapislázuli es una piedra semipreciosa que a veces tiene vetas doradas que aumentan su belleza. Es un mineral raro, cuya única fuente conocida en la Edad Media estaba en Afganistán. Su color dominante proviene de la lazurita y el secreto de un buen azul consistía en saber separarla de las impurezas mediante un proceso complicadísimo y laborioso, cuyo resultado es tan hermoso que merece la pena el esfuerzo y el precio. Efectivamente, para encontrar un buen azul, había que ir a buscarlo más allá de los mares.

Hasta el nombre es hermoso: azul ultramar.

Ni los antiguos griegos y ni los romanos tenían azul ultramar, así que los pigmentos con los que se acercaban al azul estaban más emparentados con el gris y los usaban para oscurecer, para dar sombras. Es en la Edad Media cuando el azul se comienza a emplear como símbolo de riqueza, por el alto precio del pigmento, y también como símbolo de pureza y virtud, algo fundamental para las pinturas religiosas. Azul para el manto de la Virgen, azul para la bóveda celeste, azul para la noche con estrellas. Azul para dar sosiego y mansedumbre a las escenas de la Anunciación.

Se convirtió en un pigmento tan caro y preciado, que en el siglo XVI era casi imposible encontrarlo fuera Italia, país que tenía el privilegio comercial de sus puertos marítimos con oriente. Tiziano lo usa profusamente y lo mezcla con blanco, consiguiendo llenar de luz sus obras y creando una gama de azules nunca antes vista.

El hermoso púrpura ultramar no podía ser sustituido por ningún otro pigmento. Ni la azurita, ni el índigo, ni la malaquita producían nada comparable.

No fue hasta el siglo XVIII cuando un descubrimiento casual vino a aliviar la dificultad de los pintores. Un fabricante de colores berlinés necesitaba para conseguir un color rojo, dos sustancias químicas: sulfato de hierro y potasa. Para ahorrar, contaminó la potasa con aceite animal, lo que produjo una laca roja muy pálida y fea. Trató de resolver el problema concentrándola y lo que consiguió fue una laca azul oscura. Una serie de reacciones químicas aleatorias, produjeron una sustancia llamada ferrocianuro de hierro: había nacido el azul de Prusia. Poco a poco este pigmento comenzó a comercializarse, hasta convertirse en una alternativa barata del azul ultramar, inevitable en toda la pintura del siglo XIX y del XX. Monet, Picasso, Van Gohg lo usaron profusamente y, todavía hoy se usa para pinturas comerciales.

Pero…una alternativa barata no es un verdadero sustituto. El azul ultramar seguía siendo el más bello de los azules.

Fue en a mediados del siglo XIX cuando la química vino de nuevo a salvar el problema. Una mezcla de porcelana, sosa, sílice y azufre produjo un pigmento verde (el verde ultramar) que al calentarse se volvía azul: un azul sintético que los artistas recibían maravillados. Era barato, perdurable y hermoso, pero… la magia se había desvanecido.

(sigue...)

Azul POR ROSARIO ROMERO dijo...

(desde anterior)
En 1957, en Milán, el artista Yves Klein proclama la “Época del Azul”. Quiere recuperar para el espectador la emoción producida por la profundidad del azul ultramar: y lo consigue.

Con la ayuda de Adam, un químico francés, Klein encontró en 1955 una resina fijadora llamada Rhodopas M6oA, cuya textura mate y aterciopelada tenía, según él, una energía pura que hacía que el color tuviera la fuerza de una criatura viviente. Así, decidió trabajar con un solo color, pero ese color no podía ser cualquier color, debía ser extraordinario. ¿Y qué podía ser más extraordinario que el magnífico ultramar?

En 1960, Klein patentó su azul y no lo patentó (me gusta pensar) por motivos comerciales, sino por motivos estéticos. Su azul devolvía al espectador una experiencia esplendorosa y no podía permitir que otros pintores corrompiesen esta autenticidad. Las obras de Klein son el azul, el azul resplandeciente, milagroso, metafísico, pura poesía. Las reproducciones no le hacen justicia, hay que mirar las obras directamente y en soledad para reconocer, emocionados, que Klein (que murió prematuramente en 1962) tuvo una premonición gozosa: desde el cosmos, la tierra es azul.

http://www.80grados.net/2012/03/azul/

Elena Busquets dijo...

Es un pintor que decir genial es poco. Veo una y otra vez sus pinturas y encuentro algo nuevo siempre.